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Los ‘paras’, segundo grupo involucrado en el despojo de tierras

By 13 de octubre de 2014No Comments
Finqueros eran obligados a vender los predios a cambio de su vida.

A tres de los seis miembros de la familia los mataron con tiros de fusil y los desmembraron en su propia tierra.

Se habían convertido en objetivo militar del ‘bloque Héroes del Guaviare’, bajo el mando del temido Pedro Oliveiro Guerrero, alias ‘Cuchillo’, porque se rehusaban a vender a un precio pírrico un extenso territorio de 25.000 hectáreas.

Las tierras están entre las veredas Puerto Castro y La Cristalina, en San Martín, en límites con Puerto Gaitán y Mapiripán, en un corredor que los paramilitares dominaron a su antojo porque era estratégico para el tráfico de armas y de cocaína hacia Venezuela.

La muerte de las tres víctimas generó uno de los mayores despojos de tierras a manos de los ‘paras’ en San Martín, que años después, antes de la muerte de ‘Cuchillo’ en el 2010, se concretó con el asesinato de la jefe de la familia.

El caso está registrado por organismos de Derechos Humanos y de víctimas, que hacen seguimiento a la reparación administrativa y a la restitución de tierras en el Llano.

Según registros históricos en la década de los 80 la responsabilidad del despojo de tierras en Meta y Casanare recaía sobre Gonzalo Rodríguez Gacha, alias ‘el Mexicano’, Víctor Carranza y los Buitrago –que dieron origen a los Masetos y las Autodefensas Campesinas del Casanare– (Acc).

Sin embargo, a finales de los 90 esa actividad criminal comenzó a ser atribuida a las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), en particular del ‘bloque Centauros’, en el Ariari, y las Autodefensas Campesinas de Meta y Vichada (Acmv), en el norte del Meta y Vichada.

El impacto de la violencia de los paramilitares para el despojo de tierras llegó a tal nivel que, según registros del 2013 de la Unidad de Restitución de Tierras (URT) en el Meta, las autodefensas eran el segundo actor armado despojador, después de la guerrilla de las Farc, con el 30 por ciento de las reclamaciones.

Si esa tendencia se mantiene en la actualidad, significaría que las Auc son motivadoras de por lo menos 1.422 solicitudes de restitución de tierras, de las 4.740 que reporta la URT hasta el mes de agosto del 2014.

Los municipios que mayor número de reclamaciones tienen son Mapiripán (832), Vista Hermosa (600) y Puerto Gaitán (404), donde grupos paramilitares hicieron despojo a sangre y fuego.

Mientras en San Martín, Mapiripán, San Carlos de Guaroa y Puerto Lleras las víctimas hablan de alias ‘Jorge Pirata’ y ‘Cuchillo’, en El Dorado, hacen referencia a alias ‘don Mario’, ‘Soldado’ y ‘Julián’, y en Puerto Gaitán, a ‘Guillermo Torres’.

En municipios de influencia de ‘Pirata’ relacionan el despojo de tierra con fines de expansión de los cultivos de palma.

Vendía o lo mataban

En el Meta las tierras despojadas eran legalizadas por funcionarios públicos a favor de los jefes paramilitares.
Bajo la presión de las armas los finqueros eran obligados a vender los predios a cambio de su vida.

Uno de los casos tuvo que ver con la Oficina de Instrumentos Públicos de San Martín, donde la Fiscalía y la Superintendencia de Notariado y Registro descubrieron una telaraña criminal para beneficiar a alias ‘Cuchillo’.

El extinto capo, a través de una red de testaferros, compraba predios a bajo precio mediante la presión de las armas y luego los legalizaba con la complicidad de funcionarios públicos en oficinas de registro y también en notarías. Ante la intimidación, muchas comunidades en los municipios ‘paras’ se desplazaron.

En San Martín hay registros de estos mecanismos en el Bajo Camoa, Puerto Castro, Cristalina, Cumaralito; en Puerto Lleras, en Tierra Grata y Casibare; en Mapiripán, en Rincón del Indio y La Floresta; en Puerto Gaitán, en Murujuy, Cristalina y Planas.

Las Autodefensas Campesinas del Casanare (Acc), de alias ‘Martín Llanos’, también lo hicieron.

Robadas

En Paz de Ariporo, por su cercanía al río Ariporo y su salida al Vichada, las tierras fueron perseguidas por los paramilitares de alias ‘Martín Llanos’.

Alias ‘Diego’, uno de los mandos medios bajo el yugo de ‘Martín’, llegó con decenas de paramilitares y se establecieron en una hacienda ganadera ocupada por un finquero al que solo le ofrecieron 50 millones de pesos por un predio que podía valer 2.000 millones en el 2001.

Para salvar su vida, la de su esposa y tres hijos, tuvo que firmar una ‘carta-venta’ a nombre de un testaferro de alias ‘Diego’, y a la semana tuvo que abandonar la tierra que años atrás había comprado y trabajado su papá.

Casos como este, en poblaciones como Monterrey, Aguazul, Hato Corozal y Tauramena derivaron en homicidios y desapariciones a quienes no quisieron firmar la ‘carta-venta’.

Un ex-Acc le dijo a Llano Sie7edías que muchas de las personas a las que la organización despojó eran testaferros de narcotraficantes que no cumplían con el pago de la ‘vacuna’.

“Se les cobraba ‘vacuna’ a quienes tenían más de 10 cabezas de ganado, debían pagar 5.000 pesos por cabeza, y luego pasó a 10.000 pesos, como en el 2003”, señala el exparamilitar.

En municipios como Maní, según el ex-Acc, miles de las hectáreas robadas por los ‘Buitragueños’ se convirtieron en extensos cultivos de palma africana, algunos controlados por testaferros.

En el poblado de Santa Cecilia, en Paratebueno, las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu), se robaron una finca ganadera de 800 hectáreas porque el propietario se atrasó con los pagos de la ‘vacuna’.

Según información de un exparamilitar de las Accu, el predio fue aprovechado por la organización para el ganado de ceba, del cual decían que eran propietarios, y también lo arrendaron para pasto.

“Si el propietario no se ponía al día con las cuotas pues la organización se buscaba la forma de legalizar las fincas”, señala el exparamilitar.

En Cumaral, un predio conocido como Bariloche, también fue objeto de despojo por las Acc. En Barranca de Upía, un predio de 300 hectáreas fue objeto de despojo para una escuela de reclutamiento y entrenamiento ‘para’.

Lo mismo hizo el ‘bloque Centauros’ en límites de San Martín y Mapiripán, según investigaciones. En Pueblo Seco, en Mapiripán, los ‘paras’ establecieron una escuela de entrenamiento entre cultivos de palma, que luego utilizó el grupo de alias ‘Cuchillo’.

En Cumaribo y La Primavera (Vichada) también hay reportes de predios robados por las Auc para sembrar palma africana, a manos de testaferros.

www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/los-paras-segundo-grupo-involucrado-en-el-despojo-de-tierras/14680788
 

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