En su declaración, que por no ser bajo la gravedad de juramento no podrá ser compulsada para que se investigue, Klein les dijo a los magistrados del Tribunal Superior de Bogotá que militares y un grupo de hacendados, entre los cuales estaba «uno que después fue Presidente», financió su venida a Colombia.
La versión la entregó durante la audiencia de legalización de cargos contra cinco exmiembros del bloque de las Auc en el Magdalena Medio, entre ellos a Ramón Isaza, y con la que se busca establecer el contexto en que funcionaron las escuelas de entrenamiento militar.
El mercenario israelí -que en el 2010 quedó en libertad en Rusia- dijo que estuvo tres veces en el país entrenando a 30 paramilitares y que en otras dos ocasiones realizó obras sociales.
En la diligencia, que se extendió por casi cuatro horas, Klein afirmó que el Ejército lo dotó de municiones y armas para esa instrucción militar, y que en esa presunta colaboración le habían incluso prestado campos deportivos. Klein señaló también que no fue el único mercenario que ingresó a Colombia a entrenar militarmente y que en un libro revelará el nombre de otro israelí que habría estado en Bogotá, con el supuesto conocimiento del Ministerio de Defensa.