Defensa dice que el oficial promovió derechos humanos en el Ejército.
Las ocho horas que duró este lunes la declaración del general (r) Mario Montoya, excomandante del Ejército, no fueron suficientes para que la Fiscalía aclarara las dudas que tiene sobre su eventual papel en los llamados ‘falsos positivos’ de hace una década.
Por eso, tendrá que regresar hoy al búnker para seguir hablando sobre las órdenes que dio como cabeza del Ejército entre marzo del 2006 y noviembre del 2008, cuando se dio el pico más alto de los casos de ejecución extrajudicial.
Montoya fue escuchado por dos fiscales delegados ante la Corte Suprema que intentan establecer quiénes fueron los máximos responsables de los falsos positivos en el país. A las ocho de la mañana el oficial en retiro ingresó al bunker en un carro blindado, por la puerta por la que entran los funcionarios para evitar a la prensa. Respondió cerca de 100 preguntas, de unas 300 que le tiene la Fiscalía.
Durante la diligencia, el oficial en retiro no fue cuestionado sobre ningún caso de ejecución extrajudicial individual. De hecho, el interrogatorio se centró en sus órdenes a la Fuerza Pública para obtener mayores resultados operacionales.
El oficial entregó a los fiscales el organigrama del Ejército, en el que se establece cuales unidades del país dependían de su comando y cuales le reportaban al Comando General.
En el expediente contra Montoya los investigadores de la Dirección de Contexto incluyeron discursos y mensajes internos a las tropas.
Los fiscales pretenden establecer si Montoya, por acción o por omisión, incentivó la práctica del body count, que medía los éxitos militares por el número de muertos y que habría constituido un incentivo para realizar los mortales montajes.
En el expediente también están las declaraciones del coronel Róbinson González del Río, quien le dijo a la Fiscalía que, en sus mensajes de radio, supuestamente Montoya pedía bajas y no capturas.
Andrés Garzón, abogado de Montoya, dijo que el oficial “fue un abanderado del respeto por los derechos humanos” y que nunca dio instrucciones para que sus hombres realizaran ejecuciones extrajudiciales.
Montoya es el primero de cuatro generales citados a interrogatorio en una investigación en la que aparecen mencionados 22 oficiales de ese rango. También serán escuchados Ricardo Andrés Bernal Mendiola, Henry William Torres Escalante y Jorge Salgado Restrepo.