Skip to main content
Noticias

Pensar La Guajira

By 24 de agosto de 2016diciembre 2nd, 2024No Comments

Un nuevo proyecto busca contribuir en la misión de corregir el rumbo del departamento, golpeado por una dura crisis humanitaria y política. Son grandes los retos para que pueda madurar y dar frutos a mediano plazo.

En medio de la crisis humanitaria, política y fiscal que mueve los cimientos de La Guajira se hace el lanzamiento mañana jueves de un think tank (tanque de pensamiento) que promoverá un diálogo público-privado para impulsar el desarrollo integral en el territorio.

La institución se llama Centro de Pensamiento para el Desarrollo Guajira 360º. El soporte financiero básico proviene de los ejercicios de responsabilidad social empresarial de las empresas Promigás y El Cerrejón. En el lanzamiento será divulgado el estudio ‘Inversión en La Guajira: oportunidades y restricciones’. Se trata del primer producto, elaborado en conjunto con Fundesarrollo, que tiene como objetivo promover la inversión productiva en La Guajira, considerando que la iniciativa privada debe estar en el centro de las estrategias de diversificación productiva y el mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes. Hoy la economía guajira tiene una gran dependencia de la minería, que representa el 57% de su PIB.

Según el estudio, no se trata de ignorar las necesidades latentes sino mirar, de arrancada, las oportunidades y retos específicos en tres sectores: agropecuario, energía ecológica y turismo. El documento contiene recomendaciones de políticas y gestión de actores nacionales e internacionales.

El manejo de los recursos de regalías, que antes llegaban por derecho propio y ahora deben tramitarse por demanda a partir de proyectos, es una de las tantas materias en los que La Guajira no ha podido consolidar un rumbo de transparencia y eficiencia que se vea reflejado en mayores beneficios para la población. Los habitantes de una tierra tan rica merecen mucho más. La herramienta del centro de pensamiento le apunta a producir ideas y movilizar voluntades, justamente, en diferentes ámbitos del desarrollo.

El primer objetivo es crear sinergias para atraer inversiones a partir de factores como la ubicación estratégica, la dotación natural de recursos, las agencias de desarrollo productivo nacional y las políticas decididas en el marco de los acuerdos internacionales.

Más allá del valioso propósito de proveer ideas, Guajira 360º afronta, sin duda, una dura prueba. No es la primera iniciativa que se plantea el desafío de ayudar a dilucidar una tabla de salvación en un terreno cuyas complejidades no ha conseguido descifrar del todo el mismo Gobierno Nacional, al que incluso se le atañe parte de la responsabilidad en el abandono y rezago histórico de la península y sus habitantes.

Requerirá un trabajo arduo y consistente, con un amplio componente de participación de las comunidades, para no naufragar en sus intenciones y que pueda efectivamente ser parte de la transformación que está añorando La Guajira.

Ejercicios como estos requieren una maduración de mediano plazo y seguramente enfocará su trabajo hacia la crisis fiscal, dado que La Guajira se enrumba hacia la Ley 550 o Acuerdo de Pasivos por insolvencia ante sus acreedores. Planteada la intervención, el reto entonces es desarrollarla para establecer qué resultados pueden empezar a mostrarse ante una apremiante necesidad: la emergencia humanitaria y política.

http://www.elheraldo.co/editorial/pensar-la-guajira-280299