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Por la paz

By 17 de septiembre de 2014No Comments
Por: Óscar Collazos

Soy capaz de construir viviendas de interés social que sean dignas de las personas que las habitarán. Soy capaz de decir y sostener que la paz negociada es preferible a la paz que se conquista por las armas.

Soy capaz de declarar renta y patrimonio sin ocultar utilidades y bienes y pagar cumplidamente mis impuestos.

Soy capaz de repatriar los capitales que he guardado en paraísos fiscales.

Soy capaz de poner precios justos a mis productos y de no aliarme con mis competidores para mantener precios altos de mis mercancías.

Soy capaz de investigar el origen de los dineros de mis clientes antes de abrirles cuentas en mis bancos.

Soy capaz de reducir la alta tasa de interés a préstamos bancarios y de subir el bajo interés a depósitos de los ahorradores.

Soy capaz de no especular con dineros ajenos y de no poner en peligro la plata de los ahorradores.

Soy capaz de evitar que mis inversiones produzcan injusticias sociales.

Soy capaz de invertir sin que mis inversiones produzcan daños colaterales en la gente humilde.

Soy capaz de preferir al pobre, en detrimento de mis amigos ricos, cuando se trate de entregar ayudas y estímulos del sector público a proyectos productivos.

Soy capaz de construir edificios sólidos y seguros que no pongan en peligro la vida de sus habitantes.

Soy capaz de construir viviendas de interés social que sean dignas de las personas que las habitarán.

Soy capaz de rechazar el chantaje de los criminales y de no contribuir con mis vacunas a su fortalecimiento militar.

Soy capaz de aceptar que pagué cuotas regulares a organizaciones fuera de la ley para que combatieran a las que me extorsionaban.

Soy capaz de denunciar a funcionarios públicos que me piden comisión para concederme un contrato.

Soy capaz de decir y sostener que la paz negociada es preferible a la paz que se conquista por las armas.

Soy capaz de denunciar toda presión extorsiva de particulares u organizaciones al margen de la ley.

Soy capaz de no financiar campañas de políticos o partidos con el propósito de beneficiarme con la contratación pública.

Soy capaz de no usar mi poder económico para cambiar políticas de gobierno que beneficien o perjudiquen mis empresas.

Soy capaz de dar trabajo en mi empresa a aquellos colombianos que, desmovilizados del conflicto, quieran reinsertarse sinceramente a la sociedad.

Soy capaz de perdonar a quienes me hicieron daño, hayan confesado su culpa y se hayan acogido a la justicia concertada en un proceso de paz.

Soy capaz de elegir, entre dos trabajadores capaces, a aquel que, en razón de su clase o etnia, tenga menos oportunidades de conseguir trabajo.

Soy capaz de preservar el medioambiente y de trabajar por remediar los daños que le hayan causado mis empresas.

Soy capaz de reducir el tamaño de mis ambiciones económicas con tal de preservar las bondades de la naturaleza.

Soy capaz de suscribir un pacto social que reduzca los riesgos ambientales de las explotaciones mineras.

Soy capaz de velar por la seguridad alimentaria de mi país y estimular la producción de alimentos.

Soy capaz de aceptar que producción de alimentos agrícolas versus producción de agrocombustibles es una falsa disyuntiva: el combustible de los seres humanos es su alimentación.

Soy capaz de incluir en los reglamentos de mi empresa la prohibición expresa de toda práctica discriminatoria de la condición social, étnica, sexual, religiosa o política de mis trabajadores.

Soy capaz de ser justo sin que me lo ordenen los tribunales de justicia.

Soy capaz de denunciar al superior que me ordene actuar fuera de la ley.

Soy capaz de leer este inventario, no pensar que es una utopía y aceptar que se ajusta a lo humanamente posible.

www.eltiempo.com/opinion/columnistas/por-la-paz/14550682
 

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