Se corrigió el rumbo de las relaciones. No hablaron sobre pedido de refugio de líderes del paro.
El presidente Juan Manuel Santos calificó este lunes como “positiva” la participación de su colega venezolano, Nicolás Maduro, en la búsqueda de la paz con las Farc.
La confesión de Santos se produjo en el primer encuentro oficial de los dos, como mandatarios, en Puerto Ayacucho (Venezuela).
“No dejo de agradecerle al presidente Chávez su participación en el proceso que hemos iniciado para buscar la paz en nuestro país, proceso en el cual también el presidente Maduro, como canciller y ahora como mandatario, ha venido participando de forma muy positiva”, dijo Santos ante los reporteros.
Maduro respondió con cortesía. “Estamos a sus órdenes para contribuir modestamente y con humildad en todo lo que podamos, para que más temprano que tarde celebremos juntos la llegada de la paz. Será un día de felicidad suprema, absoluta”.
Luego Maduro les dijo a los periodistas que “este es el momento en que hemos estado más cerca de que Colombia logre la paz”.
El saludo de los dos mandatarios al proceso de La Habana, en términos de compromiso, recobra importancia por el clima en el que este avanza. Mientras Santos insiste en ‘jugársela por la paz’, las acciones violentas de la guerrilla en los últimos días hacen dudar de su verdadera voluntad de paz.
El papel de Venezuela fue definitorio para iniciar las conversaciones. La estrecha amistad del entonces presidente Hugo Chávez con el gobierno cubano, y la influencia indiscutible de ambos sobre la insurgencia colombiana, permitieron el comienzo.
Muchos analistas se han preguntado si muerto Chávez Venezuela podría mantener la misma ascendencia sobre las Farc.
Venezuela ha sido estratégica para esa guerrilla. Primero por el respaldo político que Chávez le dio y luego por la confianza que sus dirigentes sienten para ingresar a ese país.
Lo que el discurso de Santos, este lunes, deja claro, es que Venezuela sigue siendo vista por Colombia como una ayuda “positiva” para poner fin al conflicto.
La agenda
El encuentro también dejó atrás el primer impasse entre los dos mandatarios por la visita del jefe de la oposición venezolana, Henrique Capriles, a la Casa de Nariño en mayo pasado.
“Santos le metió una puñalada a Venezuela por la espalda”, dijo Maduro en su momento.
No fue fácil construir el encuentro de este lunes. Maduro ponía muchas condiciones y tuvieron que intervenir el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, y el exmandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, para lograrlo.
En el relanzamiento de las relaciones, los dos presidentes acordaron como prioritario emprender una lucha conjunta contra el narcotráfico y el contrabando.
Seguridad, energía y comercio son los tres puntos gruesos de la nueva agenda binacional.
Al final, Santos bromeó. Como la cita había transcurrido en medio de una fuerte tormenta de truenos, lluvias y relámpagos, sentenció: “Los matrimonios, cuando llueve, traen buena suerte”.
Los mandatarios también confirmaron su decisión de emprender una lucha conjunta contra el narcotráfico y el contrabando, como parte del primer punto del acuerdo: seguridad.
En esa dirección ordenaron a sus ministros preparar una cita para el próximo 2 de agosto, en Caracas, a fin de planificar las acciones.
Colombia y Venezuela ya habían firmado un acuerdo para trabajar contra el tráfico de drogas.
Altillanura tendrá seguridad y desarrollo
El presidente Juan Manuel Santos anunció este lunes en Puerto Carreño (Vichada) que su gobierno comenzará este semestre en el Congreso el debate sobre el modelo agrario que necesita el país.
Lo hará a través de un proyecto de ley que busca dar seguridad jurídica y claridad en materia de límites sobre negocios con terrenos de origen baldío, con el cual, además, espera implementar un modelo agrario en el que campesinos y empresarios se complementen.
De acuerdo con Santos, toda la región de la altillanura y la Orinoquia será proyectada como el principal polo de desarrollo del país. Lo que se pretende es llevar a esta zona del oriente del país inversión privada, tanto nacional como extranjera, que permita desarrollar proyectos agroindustriales a gran escala, pero que, a su vez, generen desarrollo a los campesinos de esta región.
El Presidente explicó que esta zona del país necesita mucha inversión, infraestructura y seguridad jurídica. Pero esto debe ir acompañado con un fuerte esquema de seguridad que pretende evitar que grupos violentos dominen el sector.
Por eso, este lunes en Puerto Carreño, el Presidente activó la nueva Fuerza Naval del Oriente, con la que se busca luchar contra el narcotráfico, los grupos armados ilegales y la minería ilegal en estos territorios alejados de la geografía colombiana.
Desde la capital de Vichada, donde se unen los ríos Meta y Orinoco, se desplegarán 1.800 uniformados de la Infantería de Marina que estarán en Meta, Arauca, Guainía y Casanare.
Estarán ocho buques, incluyendo la patrullera artillada ARC Julio Correa, que es la nave de mayor dimensión en estas aguas.
La nueva unidad de la Armada vigilará 60 municipios ribereños que, por estar en zonas distantes, se ven afectados por las guerrillas y las bandas criminales y que, además, son una vía para el contrabando.
De acuerdo con la Armada, estos uniformados patrullarán en los ríos Tomo, Vichada, Arauca, Vita, parte del Inírida, y el Manacacías.
DANIEL VALERO
Enviado Especial
PUERTO AYACUCHO (VENEZUELA)
Enviado Especial
PUERTO AYACUCHO (VENEZUELA)
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