Rechazó acción armada y dijo que está en marcha operativo para liberar a dos secuestrados.
La disposición del gobierno del presidente Juan Manuel Santos a tener un proceso de paz con el Eln sigue vigente, pero con nuevas condiciones que dejan el desenlace en manos de esa guerrilla, tras el ataque a la Brigada 18 de Arauca.
Santos, tras un consejo de seguridad extraordinario que convocó para endurecer las operaciones militares contra ese grupo ilegal, notificó que las acciones violentas no serán un factor para que el Gobierno se vea obligado a negociar y que, por el contrario, ahora todo depende de que liberen de inmediato a los secuestrados.
“Quiero decirles a estos individuos que nuevamente les exigimos la liberación del cabo (Jaír de Jesús) Villar y del ciudadano Ramón Cabrales. Si quieren, como lo expresan por otro lado, iniciar cualquier tipo de negociación, tienen que liberar a estos secuestrados”, enfatizó el jefe de Estado.
El mismo Santos dijo que existe una operación en marcha para liberarlos y que, de acuerdo con todos los análisis de inteligencia, podría dar resultados en corto plazo.
Lo que precipitó esta advertencia son dos cosas. Por un lado, la fase exploratoria que tienen Gobierno y guerrilla desde hace un año está estancada, y por lo menos desde la orilla del Eln no ha habido gestos que indiquen que quieren avanzar. Y de otro lado, la decisión de ese grupo ilegal de atacar en la madrugada de este lunes la Brigada 18, ubicada en Arauca.
Según el Ejército, el Eln instaló rampas en una volqueta, desde donde se lanzaron ‘tatucos’ contra la guarnición militar en un radio de acción de 800 metros.
El mandatario, ante esto, no solo condicionó el eventual diálogo a la liberación de los secuestrados, sino que endureció su tono para referirse a esta guerrilla y hasta ofreció una recompensa de 1.500 millones de pesos para quien dé información sobre los autores intelectuales del ataque.
Información de inteligencia indica que el responsable es Uriel Ulla Gómez, alias William, considerado cabecilla del frente ‘Domingo Laín’, uno de los más violentos de esa organización ilegal. “Y por él estamos ofreciendo una recompensa de 1.500 millones de pesos”, confirmó Santos.
Uno de los aspectos en los que se concentrará el accionar militar contra el Eln, decisión que se adoptó después del consejo de seguridad, es combatir los vínculos que tiene ese grupo ilegal con las mafias del contrabando.
De hecho, las autoridades tienen información de que sus vínculos con el contrabando son especialmente fuertes en la zona de frontera con Venezuela, donde, como se sabe, tienen una fuerte influencia.
“Sabemos que el Eln está metido directamente en el contrabando en la frontera. Y ahí también estamos haciendo unos operativos, y vamos a hacer muchos más aquí en Arauca y en la frontera en general con Venezuela”, enfatizó Santos.
Para el mandatario es clave mantener el debilitamiento que ha tenido el Eln para evitar que acciones terroristas como la de la madrugada del lunes contra la Brigada 18 se repitan, lo cual tiene como fin mantener la presión y obligar a esa guerrilla a cumplir las condiciones para negociar.
“Le he ordenado al señor Ministro de Defensa (Luis Carlos Villegas) y a los comandantes intensificar las operaciones contra el Eln en todas las formas de delincuencia que se deriven de su presencia en la zona”, indicó Santos.
Otro aspecto que fue motivo de análisis este lunes en el consejo de seguridad es una forma de lucha de esa guerrilla que consiste en usar escudos humanos para evitar la respuesta de las autoridades.
Santos reveló, tras conocer la información de inteligencia analizada con su cúpula militar, que militantes del Eln se camuflan entre comunidades indígenas y afrocolombianas, lo que pone en riesgo la vida de la gente que las habita.
Además se esconden en manifestaciones de protesta social para generar desórdenes y agredir a la Fuerza Pública.
Todo este panorama deja ahora en manos del Eln la posibilidad de que una eventual mesa de diálogo se consolide.
Mientras la negociación con las Farc avanza y está en un punto de “irreversibilidad”, con el Eln y por sus divisiones internas el tema se estancó.
“Los está dejando el tren de la paz”, les notificó Santos. Y ayer quedó claro que si no liberan a los secuestrados, no habrá negociación. Con el Eln ha habido más intentos de negociación que con las Farc en los últimos 30 años.
Hablan de una paz incompleta
Las Farc aseguraron este lunes que la paz en Colombia estaría “incompleta” si el Eln no participa en una negociación con el Gobierno.
‘Iván Márquez’, jefe negociador de las Farc en La Habana, dijo que el Eln no se puede quedar por fuera del proceso de paz.
“Tenemos elementos para afirmar que su dirigencia quiere iniciar cuanto antes las conversaciones de paz con el Gobierno de Colombia. Una paz sin el Eln sería una paz incompleta”, agregó ‘Márquez’.
Desde hace más de un año, el Gobierno mantiene contactos exploratorios con esa guerrilla en aras de comenzar una negociación de paz, pero este proceso por ahora está estancado.
Mientras tanto, el comandante del Eln, ‘Nicolás Rodríguez Bautista’, le envió una carta al arzobispo de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve, en la que plantea la necesidad de un cese bilateral del fuego que genere un clima favorable para continuar los acercamientos con el Gobierno.
En la misiva, el jefe guerrillero reconoció los esfuerzos del arzobispo de Cali en favor de la paz y le pidió que “continúe sin desmayo –como buen cristiano– en tan importante tarea”.
Dijo el Eln que desde hace 25 años ha buscado una salida política con distintos gobiernos y que seguirán en ese propósito.