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Un viaje al corazón de las tierras de las Farc

By 19 de agosto de 2015No Comments

VerdadAbierta.com recorrió las fincas que el Gobierno le quitó a las Farc en Caquetá. Si bien hay predios en poder de la guerrilla, también hay campesinos que reclaman sus derechos de propiedad, intereses en la explotación de petróleo, y mucho territorio de parques naturales. Este es el primero de tres reportajes desde las entrañas del Caguán y los Llanos del Yarí

Hace algunas semanas el presidente Santos anunció la recuperación de 280 mil hectáreas de baldíos de la Nación que estaban en manos de los Bloques Oriental y Sur de las Farc. Los nueve predios, que sumados son tan grandes como el Quindío, se encuentran en los límites del Caquetá y el Meta, y según el Gobierno, irían al Fondo de Tierras que con fines de reforma agraria se ha pactado entre gobierno y guerrilla en La Habana.

La noticia no estuvo exenta de controversia. El experto Alejandro Reyes, asesor del Gobierno en materia agraria en los diálogos de paz, dijo inicialmente que el Presidente había sido engañado. Pero, luego, se retractó y admitió que la información que poseían el Incoder y otras instituciones era cierta. VerdadAbierta.com viajó al corazón de estas tierras y recorrió, por lo menos, 80 kilómetros entre San Vicente del Caguán (Caquetá) hasta La Macarena (Meta), donde están ubicados los baldíos y las haciendas que, según la Fiscalía, pertenecen a ese grupo armado.

Según los investigadores judiciales, se trata de un corredor estratégico donde los insurgentes compraron todas las tierras que pudieron mientras estuvo vigente la zona de distensión, durante el gobierno de Andrés Pastrana. El propósito era asegurarse rutas para la economía ilícita y la movilidad de los comandantes y escuadras guerrilleras.

Aunque el Gobierno ha reiterado que en los predios no hay campesinos sino administradores de las fincas, VerdadAbierta.com encontró familias que reclaman aquellas tierras como propias; y que viven en una zona que se disputan dos departamentos, con alta presencia guerrillera y militar.

Esta es la historia de los pueblos, la gente y la tierra que hoy busca recuperar el Estado.

A ciegas en materia de tierras

A pesar de que San Vicente del Caguán ha estado en el ojo del huracán por ser el epicentro de la recuperación de baldíos más grande de la que se tenga memoria, allí ni las autoridades locales, ni las organizaciones sociales saben nada del tema. Aseguran que se enteraron de la “recuperación” por televisión cuando los noticieros mostraron un operativo conjunto de la Superintendencia de Notariado y Registro, el Incoder y las Fuerzas Armadas. A las instituciones municipales apenas están llegando, a cuenta gotas, las familias notificadas, para pedir ayuda.

En Caquetá, como todos los departamentos de la Amazonía, la documentación sobre la propiedad de la tierra es casi nula. En un diagnóstico catastral, la Superintendencia de Notariado encontró que solo a partir de 2008 se lleva un debido registro de los predios en San Vicente del Caguán. Por tanto, pocas personas se atreven a señalar la ubicación de sus predios en un mapa. “La información sobre títulos es absolutamente pobre. En el Incoder nos dijeron que la documentación magnética se había perdido y la física estaba mojada”, cuenta Sandra Jaramillo, directora de Red Caquetá Paz, una fundación que hace parte de la Red Prodepaz en ese departamento.

Especial completo en:

http://www.verdadabierta.com/especiales-v/2015/tierras-caqueta/

“No todas las fincas en San Vicente del Caguán son de las Farc”: campesinos
El único caso que todos conocen es el de Villa Nohora, un predio ubicado a las afueras del pueblo que en 1999 fue escenario de los primeros acercamientos entre el expresidente Pastrana y los líderes de las Farc para comenzar los fallidos diálogos de paz. La Fiscalía dice que el predio le pertenece al ‘Mono Jojoy’, pero Rómulo Hernández, un campesino del Huila, asegura con papeles en mano que lo compró limpiamente.

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